Venciendo el Miedo a que Dios Falle

Venciendo el Miedo a que Dios Falle 
por: Miguel Bardales
Salmo 26 (27)Vivir equivale a luchar. Desde el inicio de nuestra vida hasta hoy no hemos hecho nada más que terminar una batalla para empezar otra. Los momentos de descanso son como treguas en medio de la guerra, espacios para recuperar fuerza y seguir batallando.
Hasta cuándo hemos de luchar? A quiénes más tendremos que vencer? Hoy quiero presentarles un terrible gigante. Enfrentarnos a él es una tarea ineludible y vencer una obligación para los que creemos en Dios.  La lectura será el Salmo 27, un capítulo conocido pero poco comprendido. Veamos algunas características:Los enemigos:

En los versículos corren muchos enemigos: ladrones listos a despedazarte, un ejército que rodea tu vida para no darte descanso, padres que te abandonan y dan la espalda, testigos falsos que acusan mentiras y levantan calumnias Qué variedad!

En realidad, todos estos enemigos son diversas manifestaciones de uno solo, que se esconde en el fondo de la conciencia de cada cristiano. El enemigo es uno: El miedo a que Dios falle, la duda a que Él no responda en el momento de necesidad.

Este es el gigante que debemos enfrentar hoy. El gigante de la duda o miedo a que Dios te falle has sentido su voz? Estoy seguro que habrá paralizado tu vida y provocado desesperación y angustia ¡Qué Dios me falle! Qué desgracia puede ser mayor?

 

Al que espera en el Señor

Estados de miedo:

1. Hay momentos en que creemos al 100% “Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado” (Sal. 27:3). Esto sucede cuando tenemos testimonios de victoria, cuando esta fresca nuestra comunión con Dios, cuando estamos cerca de Él y todo lo demás nos parece pequeño.

2. Hoy otros momentos en que le decimos a Dios Dónde estas? Por qué me dejas y desamparas? “Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Yahweh; no escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo” (Sal. 27:8-9) Qué fácil pasamos de la victoria a la angustia! Pero así somos.

Esto ocurre cuando dejamos de mirar las formidables obras de Dios, cuando meditamos no en la Palabra sino en los problemas, entonces Dios decrece en nuestra vista y los problemas se vuelven gigantes. La duda ha empezado a dominarte, el miedo te rodea y sientes que Dios es indiferente “23Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. 24Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. 25Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos! 26El les dijo: Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. 27Y los hombres se maravillaron, diciendo: Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?” (Mat. 8:23-27).

Mira la bondad de Yahweh:

1. Su bondad viene con perdón “De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Yahweh” (Sal. 25:7)

2. Su bondad viene con protección “Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, Que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! 20 En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; Los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas” (Sal. 31:19-20)

3. Con su bondad tu rostro resplandece (Ex. 33:19 y 34:28-30)

4. Su bondad viene con tremendas cosas “Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, Para que habite en tus atrios; Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo. 5 Con tremendas cosas nos responderás tú en Justicia, Oh Dios de nuestra salvación, Esperanza de todos los términos de la tierra, Y de los más remotos confines del mar.” (Sal. 65:4-5)

Cómo vencer el miedo?

La clave esta en el vers. 4 “Una cosa he demandado a Yahweh, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Yahweh todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Yahweh, y para inquirir en su templo”. El secreto es mirar a Dios. Mira la manera en que Dios afirma su obra en tí.

Qué ves? El salmo 48:9-14 lo muestra más claramente: Evalúa el obrar de Dios desde el principio. Él siempre nos ha guiado. Aprecia su provisión y reconoce que no nos ha abandonado; considera su cuidado y aprende que Dios es el primer interesado en que su obra en ti camine. Entonces cree. Porque aún para creer el te capacita.

“A este respecto, es muy bella la exhortación que el salmista se dirige a sí mismo: «Espera en el Señor, sé valiente, ten animo, espera en el Señor» (v. 14). Como en otros salmos, aparece la certeza de que la fortaleza y la esperanza vienen del Señor.” San Juan Pablo II

De David. Yahveh es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar?
Cuando se acercan contra mí los malhechores a devorar mi carne, son ellos, mis adversarios y enemigos, los que tropiezan y sucumben.
Aunque acampe contra mí un ejército, mi corazón no teme; aunque estalle una guerra contra mí, estoy seguro en ella.
Una cosa he pedido a Yahveh, una cosa estoy buscando: morar en la Casa de Yahveh, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura de Yahveh y cuidar de su Templo.
Que él me dará cobijo en su cabaña en día de desdicha; me esconderá en lo oculto de su tienda, sobre una roca me levantará.
Y ahora se alza mi cabeza sobre mis enemigos que me hostigan; en su tienda voy a sacrificar. sacrificios de aclamación. Cantaré, salmodiaré a Yahveh.
Escucha, Yahveh, mi voz que clama, ¡tenme piedad, respóndeme!
Dice de ti mi corazón: «Busca su rostro.» Sí, Yahveh, tu rostro busco:
No me ocultes tu rostro. No rechaces con cólera a tu siervo; tú eres mi auxilio. No me abandones, no me dejes, Dios de mi salvación.
Si mi padre y mi madre me abandonan, Yahveh me acogerá.
Enséñame tu camino, Yahveh, guíame por senda llana, por causa de los que me asechan;
no me entregues al ansia de mis adversarios, pues se han alzado contra mí falsos testigos, que respiran violencia.
¡Ay, si estuviera seguro de ver la bondad de Yahveh en la tierra de los vivos!
Espera en Yahveh, ten valor y firme corazón, espera en Yahveh.

Salmo 27(26), 14

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s